
Tras el no rotundo de Diego Simeone, los dirigentes de Racing se reunieron el domingo con Ricardo Caruso Lombardi. La charla duró dos horas y el técnico causó buena impresión, sin embargo los directivos prefirieron esperar hasta el lunes para tomar una decisión y tras descartar a otros candidatos como Ramón Cabrero, Fernando Gamboa, Julio Falcioni y Alfio Basile, la Comisión Directiva de Racing eligió a Caruso Lombardi como el sucesor de Juan Manuel Llop.
Aunque todavía resta cerrar el contrato, ese no será un impedimento para que Caruso asuma este martes como técnico de Racing y dirija al equipo el próximo sábado ante Argentinos, en Avellaneda. "De lo económico todavía no hablamos, pero eso no será ninguna traba", dijo el entrenador.
Entre la astucia y el histrionismo
Ricardo Caruso Lombardi es la primera determinación importante en la era de Rodolfo Molina. El presidente y la CD se jugaron y resolvieron darle la responsabilidad a un hombre de una fuerte personalidad, que se formó en el ascenso y que está acostumbrado a las paradas bravas. Claro que esta de Racing es mucho más complicada que cualquier otra por la que Caruso pueda haber pasado.
Ganador en los sondeos realizados entre los hinchas en diferentes medios, Caruso llega con el aval de una buena parte de la hinchada. Su misión no será fácil ya que Racing viene muy golpeado y está sólo dos puntos por encima de Central y Gimnasia de La Plata, ambos en zona de Promoción.
Conocido por su personalidad frontal e histriónica, Caruso es un técnico práctico. Sus equipos no lucen pero rinden y tal vez esa sea la principal razón por la que lo fueron a buscar: su capacidad para conseguir resultados.
Como futbolista, era mediocampista, Caruso surgió de la cantera de Argentinos Juniors pero rápidamente recaló en el fútbol del Ascenso. Entre el 1982 y 1992 jugó en Italiano, Atlanta, Almagro, Chacarita y Defensores de Belgrano. Dos años después, comenzó su carrera como entrenador, también en el equipo de Núñez. Luego pasó por Italiano (dos veces), Estudiantes BA (dos veces), Temperley, Platense y El Porvenir. En la temporada 2002/2003 dirigió a All Boys y, a pesar de la resistencia de parte de la hinchada, llevó al equipo de Floresta a jugar la Promoción para ascender a la B Nacional. Los dos partidos ante El Porvenir terminaron empatados y el Albo se quedó en las puertas del ascenso.
En la temporada siguiente, Caruso desembarcó en Tigre, que militaba en la Primera B, para sacar adelante un equipo que estaba muy comprometido con los Promedios. Luego de sacar 52 puntos en esa temporada, Caruso fue confirmado como técnico y armó un equipo que haría historia. El conjunto de Victoria ganó el Apertura 2004 y el Clausura 2005 y así logró el histórico ascenso a la B Nacional, con un total de 93 puntos y apenas un partido perdido en 40 fechas.
Tras dirigir una temporada y media en la B Nacional, Caruso se fue de Tigre a fines de 2006 para desembarcar en Argentinos, recomendado por Diego Maradona. El equipo de La Paternal hizo una buena campaña y terminó 8º, con 26 puntos. Le ganó a River y a Racing, empató con Boca y San Lorenzo, y perdió con Independiente. Tras dirigir en ese Torneo Clausura, Caruso se fue sorpresivamente, aludiendo un bajón anímico por cuestiones personales, algo que molestó mucho al presidente de Argentinos, Luis Segura, quien criticó duramente al entrenador por su determinación.
En septiembre de 2007, Caruso asumió en Newell's, tras la renuncia de Pablo Marini. Debutó ante Boca, en Rosario, con una victoria por 1 a 0 con gol de Santiago Salcedo. En aquel Apertura, el equipo rosarino jugó 9 partidos bajo su dirección técnica, con 5 victorias, un empate y 3 derrotas. En el Clausura, el rojinegro cosechó 29 puntos, producto de 8 triunfos, 5 empates y 6 caídas, para finalizar 8º.
Una semana antes de comenzar el Apertura 2008, Caruso se fue de Newell's luego de varios roces con el entonces presidente Eduardo López y con los referentes del plantel Rolando Schiavi, Claudio Husaín y Ariel Zapata. La salida fue poco elegante y siguió con declaraciones cruzadas en los medios, bien al estilo de Caruso que no se guarda nada y dispara con munición gruesa.
Después de su paso por Newell's, Caruso no volvió a dirigir, salvo una incursión en Ferrocarril Urquiza, equipo de la Primera D, conjunto al que dirigió por un partido, por iniciativa de uno de los productores del programa de TV Estudio Fútbol. Con Caruso como DT, el equipo de Villa Lynch le ganó 3 a 0 a Central Ballester, en una de las dos únicas victorias del equipo en toda la temporada.
Mediático y demostrativo, exagerado y apasionado, chocante y comprador. Así es Caruso, un tipo que genera simpatías y odios en grandes proporciones. Lo que está claro es que nunca pasa inadvertido y que esta es la oportunidad más importante de su carrera como entrenador. Sabe que la parada es brava pero no le importa, asume el riesgo con ganas y optimismo. "Yo los puedo sacar de esto", le dijo a Molina en la primera charla.
Tanto por su practicidad futbolística como por su fuerte personalidad, Caruso parece ser el perfil de entrenador que mejor le cae a Racing en este momento de urgencias abrumadoras. El equipo necesita alguien que le transmita energía, optimismo, confianza. Y ese puede ser Caruso. El tiempo y los resultados dirán si es así.
