domingo 22 de marzo de 2009

CL 09 - Fecha 7 - Estudiantes 0 Racing 0

Sumar siempre es bueno

El empate conseguido por Racing en La Plata supone varios aspectos positivos: fue el primer punto conseguido en el campeonato en condición de visitante, fue el primer partido sin recibir goles en esa condición, fue la primera vez que Racing atraviesa dos partidos sin derrotas y además hilvanó dos encuentros seguidos sin recibir goles. Por todo eso, el punto conseguido ante Estudiantes fue muy valioso y ayuda a mejorar la autoestima de un plantel que venía muy golpeado. Sin embargo, el rendimiento del equipo y la propuesta futbolística de Caruso siguen dejando más preocupación que tranquilidad.

Salvo frente a Tigre, partido que se abrió de entrada con el gol de Ayala, ante Argentinos, Godoy Cruz y Estudiantes, Racing salió a jugar de la misma forma. El equipo se para en la mitad de la cancha, achica espacios hacia atrás y espera que el rival se venga. De esta manera, Racing distribuye sus jugadores en 30 metros y le cierra los caminos a sus rivales, a los que se les hace difícil progresar en la cancha. La idea de Caruso es buena, sobre todo teniendo en cuenta que en las tres primeras fechas, Racing había mostrado marcadas falencias en la última línea. Ante Estudiantes, Racing repitió el planteo y al Pincha le costó mucho acercarse hasta Migliore. Sólo lo logró a través de centros, pelotas paradas y remates de media distancia, por lo que se podría decir que en el aspecto defensivo, Racing mejoró. Pero con eso no alcanza. La Academia sigue jugando muy mal con la pelota, errando muchos pases y equivocando los conceptos a la hora de jugar: cuando hay que avanzar, los jugadores de Racing frenan; cuando hay que esperar, se apuran. Los nervios siguen siendo protagonistas y el fútbol sigue sin aparecer. Mientras Verón metía pases de 40 metros al pecho de los compañeros, cualquier jugador de Racing era capaz de errar pelotas a 10 metros de distancia o dársela al compañero más marcado.

En medio de ese panorama, Racing tuvo una sola situación de gol. A los 8 minutos del segundo tiempo, Chatruc peinó una pelota y Caballero le ganó en la carrera a Desábato. El delantero remató algo débil y Andújar tapó con el cuerpo. Fue la única oportunidad para Racing en todo el partido.

Entre lo positivo también hay que destacar el buen trabajo de Chatruc, que hacía mucho no jugaba como titular. Pepe tuvo una correcta actuación y es una gran noticia saber que está en condiciones de hacer su aporte a un equipo sin muchas luces.

Desde su llegada, Caruso logró renovar las energías y ordenar el equipo. El triunfo ante Godoy Cruz y este empate frente a Estudiantes sirven para ganar confianza. Ahora se vienen dos semanas de receso. Será vital que en ese tiempo el equipo encuentre las alternativas para aumentar su volumen de juego y generar más peligro sobre el área rival. De lo contrario, la historia será harto complicada.


Síntesis


Estudiantes 0: Andújar; Angeleri, Desábato (ST 44' F. Fernández) , Cellay, Díaz; E. Pérez (ST 25' Galván), Braña, Verón, Benítez; G. Fernández (ST 12' Salgueiro) y Boselli. DT: Alejandro Sabella.


Racing 0: Migliore; Sosa, Aveldaño, Martínez, Shaffer; Chatruc (ST 31' L. González), Wagner, Yacob, Lucero; Caballero (ST 36' Lluy) y Lugüercio (ST 41' Castromán). DT: Ricardo CAruso Lombardi.


Cancha: Ciudad de La Plata. Arbitro: Carlos Maglio. Amonestados: Martínes, Wagner, Lucero, Braña, Verón, Cellay y Boselli.

jueves 19 de marzo de 2009

La misma historia a través de los años

Ya no está Llop, no ataja Campagnuolo, Blanquiceleste es historia. Sin embargo, Racing sigue penando más allá de quien sea el técnico, el arquero o el presidente. Más allá de la victoria ante Godoy Cruz, en la cancha se ve un equipo que no es tal, sin conceptos, sin rumbo. Algo que se repite por lo menos desde el Apertura 2005, torneo en el que Racing empezó un declive futbolístico que perdura hasta la actualidad pero que tiene sus causas mucho más lejos en el tiempo y mucho más profundas en cuanto al origen y sus implicancias.

El sábado 7 de marzo, el día del 4 a 1 con Tigre, se cumplieron diez años del día en que Racing no pudo empezar el Clausura 99 porque estaba en quiebra y daba déficit. Había dejado de existir, según las palabras de la síndico Liliana Ripoll. Aquel domingo de 1999, en una tarde calurosa y soleada, los hinchas llenaron el Cilindro a pesar de que no había ningún partido. Treinta mil almas se dieron cita para gritar por Racing, por el sentimiento, por el amor incondicional a la camiseta y al club.

Racing estaba en una situación terminal y se temía lo peor: la clausura y la desaparición. La movilización de la masa racinguista y la activación de varios resortes políticos hicieron que el club subsistiera. Se creó la Ley de Fideicomiso Deportivo y Racing, a los tumbos, pudo seguir adelante. Sin recursos económicos y con una pesada deuda de 64 millones de dólares, el plantel se deterioró. El 2000 fue un año pésimo: Racing ganó apenas 4 partidos, fue 18º en el Clausura y último con 11 puntos en el Apertura. La soga estaba al cuello, el déficit volvía a apretar y la amenaza de cierre volvía a aparecer. Las administraciones de De Stéfano, Otero y Lalín habían dejado su huella y Racing pagaba las consecuencias. Vaya si las pagaba.

Fue entonces cuando apareció Blanquiceleste, que fue presentada como la única salida posible a la desesperante situación que se vivía. A partir de enero de 2001, la empresa se hizo cargo del club. El primer año fue positivo. De la mano de Merlo, el equipo mejoró y con 29 puntos en el Clausura 2001, se salvó de la Promoción. En el segundo semestre llegó el milagro del título, con un equipo austero pero rendidor. Posiblemente, la llegada de BC le dio un orden y una tranquilidad a los jugadores que les permitió dedicarse a jugar y nada más. Racing venía acostumbrado a las penurias económicas y la ausencia de autoridades, algo que se revirtió con la asunción de la gerenciadora. Sin embargo, el veranito sería corto. A mediados de 2002, BC empezó con los dislates. Por incumplimiento en la llegada de los refuerzos , Merlo, con toda la gloria encima, decidió renunciar una semana antes del comienzo del Apertura. La empresa conducida por Fernando Marín empezaba a mostrar su poca seriedad y la ausencia de un proyecto.

Año tras año, Racing fue empeorando. Cada temporada, el plantel se desarmaba y perdía calidad. Cada vez, los refuerzos que llegaban eran de menor categoría. La tendencia se acrecentó a partir del Apertura 2005. Se fueron Lisandro López, Guerrero y Cardetti, tres delanteros de gran categoría, y vinieron Osvaldo Miranda y Raúl Estévez, dos atacantes con menos gol que Renault. En el Clausura 2006, Racing andaba tan mal, había sacado un punto de 15, que el Cholo Simeone tuvo que retirarse de apuro y asumir como técnico, en lugar del renunciante Quiroz, interinato de Fanessi mediante. El cambio no surtió efecto y el equipo siguió perdiendo. Ganó su primer partido en la fecha 12 ante San Lorenzo y luego volvió a perder ante Argentinos y Gimnasia LP. En 14 partidos, Racing iba último con 6 puntos.

La gente aumentó la presión y Marín, después de encadenar muchos desaciertos, decidió irse. Arregló el traspaso del gerenciamiento con De Tomaso y éste no tuvo mejor idea que apurarse y anunciar el regreso de Merlo para el torneo siguiente. Racing ganó 4 partidos seguidos y el Cholo se despidió en la última fecha con un empate 1 a 1 con Newell’s en el Cilindro. Se llevó una ovación conmovedora y quedó la sensación de que se merecía y que debía seguir. Había puesto el hombro en un momento muy delicado y lo había sacado adelante. De Tomaso, su soberbia, su torpeza y su demagogia habían decidido otra cosa.

La segunda era Merlo fue un fiasco. En el Apertura 2006 hizo 26 puntos, que después de los 19 que se habían sacado en el Clausura de ese año, fue algo más o menos aceptable. En el Clausura 2007, los resultados no acompañaron: Racing igualó los primeros dos partidos, el segundo Vélez se lo empató en tiempo adicionado, y perdió en las fechas 3 y 4. Con un pobre rendimiento, le ganó a Lanús y después volvió a perder con Argentinos. Aparecieron algunos roces entre el plantel y Merlo y al final Mostaza pateó el tablero contra De Tomaso, que había tanteado con los jugadores para echarlo. Tras una conferencia de prensa explosiva, en la que Merlo dijo que “Blanquiceleste no le había cumplido en nada”, por ejemplo, no le había pagado sus honorarios, y que “el plantel y él iban a sacar la situación adelante”, el gerenciador no tuvo más remedio que echarlo.

Tras un breve interinato de Micó, asumió Costas que cerró el torneo con tres victorias seguidas. Luego de la primera fecha del Apertura, victoria 2-0 frente a Olimpo en Bahía Blanca, Moralez fue transferido al FC Moscú en una muestra más de la poca seriedad de Blanquiceleste, que tanto con Marín como con De Tomaso, priorizó los negocios privados por sobre el porvenir de Racing. Sin posibilidades de reemplazarlo, la baja de Maxi se sintió mucho y el equipo adoleció de fútbol durante todo el campeonato. Tras perder 3-0 contra Huracán en la fecha 18, Costas, a quien también le debían mucho dinero, renunció. La última fecha la dirigió Micó y Racing le ganó 1 a 0 a Colón.

Así, a los tumbos, sin planificación y sin proyectos sustentables, con deudas con los técnicos y los jugadores, Racing llegó al Clausura 2008, torneo que lo depositó en la Promoción ante Belgrano. Una enormidad de jugadores pasaron por el club, muy pocos se identificaron con la camiseta y la mayoría de ellos mostró un nivel muy bajo. Ante tanta tempestad, Blanquiceleste, que no había cumplido con sus obligaciones ni económicas ni deportivas, fue destituida. A fin de año hubo elecciones y Racing volvió a ser Racing, una asociación civil en manos de sus socios. Sin embargo, la historia sigue torcida.

Asumió Rodolfo Molina, con toda su inexperiencia a cuestas. Llop, que venía mal del torneo pasado, se fue tras la derrota ante Independiente. Molina lo había confirmado antes de las elecciones pero en realidad no lo quería. Como no tenía muchas opciones, lo mantuvo. La desgastada relación entre el técnico y el plantel fue motivo de polémicas y el presidente tuvo intervenciones que, lejos de aplacar las aguas, agitaron aún más el avispero.

La llegada de Caruso Lombardi generó nuevas expectativas. Sin embargo, el empate ante Argentinos y la derrota frente a Tigre desnudaron que el panorama es muy complicado. Va más allá del nombre del técnico. La victoria frente a Godoy Cruz fue crucial y trajo algo de aire fresco. Sin embargo, más allá de los resultados venideros, Racing debe cambiar su forma de funcionar a nivel institucional. Debe refundarse de verdad, planificar a largo plazo y ordenarse económicamente para que eso se vea reflejado en el fútbol. De esa manera, con un club en ordenado y sólido, será mucho más fácil poner en la cancha un equipo competitivo y ganador. De lo contrario, las penurias tendrán mucho más protagonismo que las alegrías. Cómo ha pasado hasta ahora.

lunes 16 de marzo de 2009

CL 09 - Fecha 6 - Racing 1 Godoy Cruz 0





Caballero de la angustia y el desahogo


Así es la vida de Racing: peleada, sufrida, difícil. Y así fue la victoria ante Godoy Cruz: peleada, sufrida, difícil. Con todas sus limitaciones a cuestas, Racing logró una victoria fundamental que ojalá sirva para enderezar un rumbo que venía muy torcido. Rendimientos al margen, el triunfo cortó una racha de 10 partidos sin ganar, fue el primero del torneo y evitó quedar en zona de descenso directo.

La imagen que dejó Racing no fue buena. Muchos nervios y nada de fútbol, con una enormidad de imprecisiones y muchas desprolijidades. Caruso planteó un partido paciente, sin arriesgar. No salió a presionar a Godoy Cruz, todo lo contrario. Se dedicó a esperarlo un poquito más adelante de la mitad de la cancha. Así, la visita salía sin apuro desde el fondo, manejaba la pelota y de vez en cuando tiraba algún pelotazo. Con ese trámite, el primer tiempo transcurrió entre el conformismo de Godoy Cruz y la anemia de juego de Racing, en el que se volvió a ver a Falcón en un nivel muy bajo, a Castromán con destellos de calidad pero sin explosión y en el que se destacaron la entrega y el ímpetu de Sosa y Lugüercio. Por su parte, Migliore tapó tres pelotas importantes para mantener el cero aunque también volvió a mostrar algunas dudas a la hora de los centros.
La expulsión de Encina a los 37 minutos del primer tiempo fue fundamental. A partir de ahí, Racing se hizo dominador del partido y Godoy Cruz no llegó más al arco de Migliore. De todas maneras, con un jugador más que el rival, el local tuvo muchos problemas para hacer circular la pelota y crear situaciones claras de gol. Racing carece de fútbol y le sobran nervios. A los jugadores los supera la ansiedad y dan mal hasta los pases de jardín de infantes.
A los 15 minutos del complemento, Caruso mandó a la cancha a Leandro González, de buen partido, y Pablo Caballero, ambos muy insultados al momento del ingreso. Era necesaria una presencia en el área rival, algo que Racing no había tenido, ya que ni Castromán ni Lugüercio son centrodelanteros clásicos. Racing siguió jugando mal y la gente se empezó a impacientar. "Jugadores la c... de su madre, a ver si ponen huevos, que no juegan con nadie", gritaban algunos hinchas. "Y vamos la academia, y vamos la academia", intentaban alentar otros, con el mismo ritmo. Fue entonces, cuando los nervios y la ansiedad empezaban a subir a niveles insospechados, que Sosa mandó un centro más y Caballero, que dos minutos antes había cabeceado apenas alto con el parietal derecho, saltó a lo Lisandro López y con su parietal zurdo hizo volar la pelota hasta el ángulo superior izquierdo del arco de Ibañez, que voló en vano, sólo para hacer más espectacular el gol.
En los 20 minutos que quedaron, Racing tuvo chances para liquidar el partido. Hubo una para Lugüercio que pateó por arriba y otra para Sosa que tapó el arquero. Godoy Cruz ya no tenía con qué ir pero Racing siempre da una oportunidad más. Primero, al hacer tiempo innecesariamente, con exageración y alevosía. Porque una cosa es no apurarse y enfriar el partido, y otra muy distinta, tardar dos minutos en hacer un tiro libre. Fue lo que hizo Migliore, alentado por su técnico, a los 46 minutos. Esa demora torpe le valió la tarjeta amarilla e hizo que Lunati agregara un minuto más a los cuatro que ya había dado. A los 49 clavados, Caballero cometió una falta estúpida sobre el defensor Martínez atrás de la mitad de la cancha y le dio a los mendocinos la posibilidad de tirar la pelota al área de Racing. Un dejá vu terrible sobrevoló el Cilindro. Sin embargo, esta vez la pelota quedó boyando en el área y Migliore se apoderó de ella. Racing había ganado. El alma volvía al cuerpo.


Síntesis

Racing 1: Migliore; Sosa, Aveldaño, Martínez, Shaffer; Falcón (ST 26' Chatruc), Wagner (ST 15' L. González), Yacob, Lucero; Castromán (ST 15' Caballero) y Lugüercio. DT: Ricardo Caruso Lombardi.

Godoy Cruz 0: Ibañez; Vallés (ST 35' G. Díaz), S. Martínez, Dutari, Formica; Encina, Olmedo, Leiva, Figueroa (ST 28' Pinto); Jiménez (ST 10' Aguirre) y Caruso. DT: Diego Cocca.

Cancha: Racing. Arbitro: Pablo Lunati. Gol: ST 30' Caballero. Amonestados: Encina, Wagner y Migliore. Expulsado: PT 37' Encina.



sábado 7 de marzo de 2009

CL 09 - Fecha 5 - Tigre 4 Racing 1


Sin respuestas

Ricardo Caruso Lombardi es un luchador. Como técnico se hizo bien de abajo, dirigiendo en equipos del ascenso. Siempre tuvo que pelearla, más allá de su conocida exposición mediática. Está acostumbrado a las paradas difíciles. Por eso fue elocuente verlo resignado en la noche de Victoria. Racing perdió otra vez, acumula un empate y cuatro derrotas con 4 goles a favor y 14 en contra, y dejó una imagen desoladora.

El equipo volvió a mostrar una alarmante pobreza futbolística. Le cuesta mucho armar juego y además, sigue cometiendo errores infantiles que le cuestan goles. Lo ha hecho en todos los partidos de este campeonato: penal absurdo de Falcón a Blanco ante Lanús, estatismo pavoroso ante Huracán, penal innecesario y mínimo de Mercado a Sosa contra Independiente y la insólita salida de Campagnuolo ante Argentinos. Contra Tigre repitieron la costumbre. A partir de un tiro libre a favor se generó el gol del rival. Luego de que todo Racing, incluidos Loeschbor y Ubeda, subiera a buscar un centro al área contraria, Lucero jugó corto para Sosa, que, tal vez víctima de infracción, perdió el balón. La contra terminó en corner y del tiro de esquina vino el gol de Ayala. En el tercero pasó algo similar: con Racing en ataque, Mercado pifió una pelota llovida en la mitad de la cancha y ahí nació la jugada del gol.

Racing empató con un gran tiro libre de Sosa pero Tigre volvió a aumentar tras un penal de Matías Martínez sobre Arruabarrena que Giménez cambió por gol. En el segundo tiempo, Racing arrancó con mejor pie pero enseguida se diluyó en la intrascendencia. Caruso probó con tres en el fondo tras la entrada de Castromán por Shaffer pero el cambio no surtió efecto. La inclusión de Sosa como mediocampista central no pareció ser del todo acertada, más allá de que el tucumano, golazo de tiro libre y remate en el travesaño al margen, fue de lo más rescatable de Racing. Como 5, Sosa aportó más barullo que otra cosa y Racing careció de claridad para avanzar en la cancha.

Otro de los puntos débiles de Racing estuvo por la derecha. Leandro González no entiende el juego. Casi nunca juega simple, generalmente intenta algo rebuscado, difícil, y pierde la pelota. No aporta ni en ataque ni en defensa. Nunca pudo controlar las subidas de Arruabarrena y en el tercer gol de Tigre, en un grosero error de concepto, le regaló la posición a Lázzaro, que lo desbordó con suma facilidad y colocó un centro perfecto para el cabezazo goleador de Giménez. Además, el ex Olimpo suele abusar de los intentos individuales y casi nunca intenta combinaciones colectivas como lo hizo con Mercado ante Argentinos en la jugada que terminó en gol de Lucero. El 3 a 1 liquidó el partido. Después, con un Racing ya entregado, Lázzaro, de gran partido, metió el cuarto.

Sumando las últimas fechas del Apertura, Racing llegó a los 10 partidos sin victorias, con tres empates y siete derrotas. El efecto Caruso que se había visto ante Argentinos, mucho orden y mucho ímpetu, se diluyó en una semana. La fragilidad anímica y futbolística de este equipo es alarmante. Pasaba con Llop y sigue pasando ahora. Caruso planteó dos partidos con varias innovaciones llamativas que no arrojaron buenos resultados, no sólo en lo numérico sino también en lo conceptual. Racing está en Promoción. Los tiempos se acortan. Habrá que ver si el técnico, acostumbrado a las difíciles, mueve la estantería y acomoda este despiole. El futuro de Racing depende de ello.

Síntesis

Tigre 4: Islas; Jerez, Paparatto, Fontanello, Arruabarrena; Rosano, Castaño, Giménez; Ayala (ST 22' Morel); Lázzaro y Luna (ST 36' Altobelli). DT: Diego Cagna.

Racing 1: Migliore; Mercado, Aveldaño, Martínez, Shaffer (ST 19' Castromán); L. González (ST 36' Falcón), Sosa, Wagner, Lucero; Caballero y Lugüercio. DT: Ricardo Caruso Lombardi.

Cancha: Tigre. Arbitro: Gabriel Brazenas. Goles: PT 4' Ayala, 19' Sosa y 35' Giménez (penal). ST 27' Giménez, 38' Lázzaro. Amonestados: Castaño, Jerez, Ayala, Arruabarrena, Sosa y Wagner.

El dato: desde que ascendió a Primera División, Tigre no perdió con Racing. Jugaron 4 partidos, con dos empates, ambos 0 a 0 y en Avellaneda, y dos victorias para el Matador: 3 a 2 en el Apertura 2007 y 4 a 1 en el presente Clausura.

Próxima fecha: vs. Godoy Cruz, domingo 19.30 en Avellaneda.

martes 3 de marzo de 2009

Campagnuolo, la historia y el presente


Gustavo Campagnuolo supo ser un arquero sobrio, seguro, una garantía para compañeros e hinchas. En su primer campeonato en Racing fue campeón y demostró un nivel superlativo. Fue uno de los pilares del equipo y se erigió como figura en varios partidos como ante Huracán, San Lorenzo y Unión, donde sostuvo las victorias con atajadas importantes. De todas maneras, su mejor nivel se vio en el Clausura 2002, torneo en el que el equipo bajó su nivel y el flaco tuvo aún más trabajo. En aquel momento era ídolo total y se llevaba una ovación cada vez que salía a la cancha.

Luego de su paso por México, donde fue operado por un fuerte golpe en la cabeza que le ocasionó fractura del cráneo y pérdida de conocimiento, Campa volvió a Racing para el Apertura 2005. Aunque seguía siendo uno de los mejores arqueros del fútbol argentino, ya no se lo veía igual que en la temporada 2001/02, tal vez, la mejor de su carrera. Ya no tenía los mismos reflejos ni la misma solidez que antes pero todavía mantenía una performance que le permitía ser titular.

Su nivel continuó en declive, al igual que el de Racing en general. Algunas lesiones ocasionales y los resultados adversos le hicieron perder terreno ante Sergio Romero, que atajó en varios partidos del Clausura 2007, tanto con Merlo, como con Micó y Costas, los tres técnicos en aquel certamen. Para el Apertura 2007, Costas pidió especialmente la llegada de Hilario Navarro, que tras muchas idas y venidas, se incorporó al plantel. Campagnuolo arrancó como titular pero tras cometer un error ante San Lorenzo en la quinta fecha, perdió la titularidad. El flaco dudó al salir a buscar una pelota al borde del área grande. En lugar de reventarla con el pie, la tomó con las manos fuera del rectángulo y esto le valió la expulsión. Racing, que hasta ese momento ganaba 3 a 1, sintió el hombre de menos y perdió 4 a 3.

Tras ese partido, Navarro se transformó en el arquero titular. Campagnuolo quedó como suplente y luego, en un entrenamiento en octubre de 2007, se lesionó los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda. Ocho meses afuera y a volver a empezar.

Con Llop, el titular indiscutido era Navarro. Sin embargo, el correntino también se lesionó y el arco fue para Martínez Gullotta, que terminó el Clausura 2008 y arrancó el Apertura pasado como titular. Sin embargo, su irregularidad hizo que Llop lo cambiara por Migliore, que tampoco convenció. Luego de la pretemporada y con Campagnuolo recuperado, el ex técnico de Racing se decidió por él. Y Campa volvió a la titularidad en la primera fecha de este torneo, ante Lanús. Jugó también contra Huracán e Independiente, con actuaciones poco convincentes. Hasta que llegó el último partido con Argentinos y ese error impropio de un arquero de su categoría.

"Fue una decisión equivocada, no era una jugada para salir", explicó Campa que con mucho temple enfrentó a los periodistas luego de la práctica de ayer. Dio la cara y en un momento tan caliente como éste, eso es muy valorable.

Las versiones periodísticas indican que Caruso preferiría a Migliore por encima de Campagnuolo y que tarde o temprano haría el cambio. Tal vez espere uno o dos partidos para no dejar tan expuesto a un jugador histórico, que tanto le dio al club. O tal vez le dé la oportunidad de reivindicarse. Más allá de eso, el hecho es que Racing sufre mucho en un puesto clave. Ninguno de los tres arqueros está en buen nivel, ninguno es una garantía en este momento. Y Campagnuolo, que le dio los mejores años de su carrera a Racing, está lejos de aquel que fue. El otro día se equivocó feo y quedó expuesto. Pero eso no borra todo lo que hizo en Racing, que fue mucho y muy bueno. El hincha, que todavía lo banca, no debería olvidarse de que una de las mayores alegrías de la historia del club se produjo gracias al aporte de las manos de Gustavo Campagnuolo. Por más que hoy sufra por su culpa.


domingo 1 de marzo de 2009

CL 09 - Fecha 4 - Racing 1 Argentinos 1

Siempre faltan cinco para el peso

La llegada de Caurso parecía que iba a surtir efecto y en la primera presentación del técnico al frente de Racing, La Academia se encaminaba hacia un triunfo ajustado pero justo. Sin embargo, en la última jugada del partido, un tiro libre por una falta que no había sido tal, Campagnuolo salió muy mal y le permitió empatar a Pavlovich, que desde el borde del área grande cabeceó débilmente hacia el arco vacío.

El primer partido de Caruso no fue un canto al fútbol, está claro. Racing fue más que Argentinos desde la entrega y la solidez defensiva pero le costó mucho generar juego. Fue lógica esa tendencia teniendo en cuenta la formación: con cinco defensores centrales en el equipo, no había lugar para esperar un equipo vistoso. Con Mercado de 4, Sosa de 8 y Peppino de doble 5, Racing apostó a cuidar el cero en el arco propio como prioridad número uno. Sin embargo, paradojas del fútbol, el gol llegó a través de una gran jugada colectiva, que incluyó la subida al ataque de Mercado, una pared de éste con Sosa, otra con Leandro González y el centro para la palomita goleadora de Lucero, que convirtió su tercer gol con la camiseta académica.

Con Caruso, Racing mejoró en concentración y entrega. En cuanto fútbol, queda mucho por trabajar. Con una victoria, el camino que se viene hubiera sido más distendido y con más confianza. Pero esto es Racing y las dificultades dicen siempre presente, por lo que para hablar de cierta tranquilidad habrá que seguir esperando.

Así, por ese error grosero del arquero, Racing se quedó con las manos casi vacías y sigue sin ganar en lo que va del Clausura. Además, acumula una racha de nueve partidos sin triunfos, la última victoria fue en la fecha 14 del Apertura ante San Martín, y comparte la zona de Promoción junto a Gimnasia LP y Central. Datos que no sorprenden y que se repiten en la vida de un equipo que hace rato que no sabe lo que es disfrutar de las victorias.

Síntesis

Racing 1: Campagnuolo; Mercado, Aveldaño, Martínez, Shaffer; Sosa (ST 35' Chatruc), Wagner, Peppino, Lucero; Lugüercio (ST 42' Castromán) y L. González (ST 28' Caballero). DT: Ricardo Caruso Lombardi.

Argentinos 1: Torrico; Scotti, Caruzzo, Sabia (PT 30' Abán; ST 36' Gianni); Bogado (ST 25' Quiroga), Mercier, Canuto, Ojeda; Peñalba; Adrián Romero y Pavlovich. DT: Claudio Vivas.

Cancha: Racing. Arbitro: Rafael Furchi. Goles: ST 6' Lucero, 47' Pavlovich. Amonestados: Abán, Sosa y Lucero.

Próxima fecha: vs. Tigre, sábado 21.30, en Victoria.