domingo 31 de mayo de 2009

CL 09 - Fecha 16 - Gimnasia LP 0 Racing 0

Conservadurismo extremo


A pesar de jugar con un hombre más que su rival durante 65 minutos, Racing apenas consiguió un empate de su visita a La Plata que le sirve para alejarse a cinco puntos de Rosario Central y mantener las siete unidades de distancia sobre Gimansia. En definitiva, Racing hizo negocio porque sumo un punto y respira tranquilo pero queda la fea sensación de que el equipo, y sobre todo su técnico, no se animó a buscar con decisión y audacia un triunfo que lo hubiera dejado a un triunfo de la salvación absoluta.


La expulsión de Marcelo Cardozo, por un codazo artero sobre Zuculini, cambió la perspectiva de un partido que había empezado muy complicado para Racing. Gimnasia salió a presionar desde el comienzo y a Racing le costó acomodarse en la cancha. Cuando quedó con uno más, Racing, que en todo momento se sintió cómodo con el 0 a 0, ganó en tranquilidad y manejó un poco más la pelota. Sin embargo, la diferencia de un jugador nunca se notó ya que Racing se conformó con el empate y Gimnasia, con mucho coraje y valentía, fue a buscar el triunfo y dispuso de varias chances para marcar. Racing también tuvo las suyas y cualquiera de los dos que hubiera acertado podría haberse llevado los tres puntos. La diferencia, está dicho, es que Gimnasia redobló el esfuerzo con 10 jugadores y que Racing, con 11, especuló y cuidó el cero. Fue más de lo mismo, de lo que Caruso ya nos tiene acostumbrados, sólo que en esta ocasión lo hizo con jugador más que el rival. En una de esas, con un poquito más de audacia, el triunfo hubiera viajado hasta Avellaneda.


Síntesis

Gimanasia LP 0: Sessa; Ormeño, Agüero, Maldonado, Cardozo; Messera (ST 26' Aued), E. González, Rinaudo, Romero; Cuevas y Alonso (ST 37' Stracqualursi). DT: Leonardo Madelón.

Racing 0: Migliore; Cáceres, Aveldaño, Martínez, Sosa; Zuculini, Chatruc (ST 12' Lluy), Yacob, Lucero (ST 37' Mercado); Luguercio y Ramírez (ST 48' Caballero). DT: Ricardo Caruso Lombardi.


Cancha: Gimnasia LP. Arbitro: Sergio Pezzotta. Amonestados: Alonso, Lucero, Cáceres, Lugüercio, Romero, Chatruc y Ormeño. Expulsado: PT 25' Cardozo.
El dato: Racing acumula una serie de seis partidos sin perder ante Gimnasia, con tres triunfos y tres empates. La última victoria tripera fue en el Clausura 2006, cuando se impuso 1 a 0 en Avellaneda con gol del uruguayo Gonzalo Vargas, de penal.


domingo 24 de mayo de 2009

CL 09 - Fecha 15 - Colón 0 Racing 0




Volvió el Racing combativo


En un partido malo, lleno de fricciones e imprecisiones, Racing rescató un punto de su visita a Santa Fe y así le sacó cuatro puntos de ventaja a Central en la lucha por evitar la Promoción. En general, el dominio del partido fue propiedad de Colón que manejó más tiempo la pelota y atacó más que Racing. Sin embargo, el equipo santafesino no fue capaz de generar situaciones claras de gol al encontrarse con una defensa muy firme, con los marcadores centrales, Aveldaño y Cáceres, como abanderados.


El Racing de hoy se pareció más al de los primeros partidos de Caruso, con mucha marca y poco fútbol. De la mitad de la cancha para atrás, Racing estuvo firme y bien parado, aunque a veces demasiado recostado sobre su propia área, más que nada en el segundo tiempo luego del ingreso de Mercado por Lugüercio. El delantero iba a salir indefectiblemente ya que estaba mal del tobillo que se lesionó ante Vélez. Entonces, Caruso decidió la entrada de Mercado en la posición de volante derecho; Lluy, que estaba en ese sector, pasó a la izquierda y Lucero quedó libre por delante de la línea de volantes. Así, Racing acumuló gente atrás, cedió terreno y pelota, y Colón no encontró los caminos para llegar hasta Migliore, salvo un remate de Alfredo Ramírez desde afuera del área. En realidad, las jugadas más claras fueron para Racing: un remate de Zuculini que dio en el palo, dos cabezazos de Rubén Ramírez, uno afuera y otro mandado al córner por Pozo, y una jugada en la que Lluy demoró y no llegó ni a patear al arco ni a habilitar a Ramírez que entraba solo para definir.


Con la derrota de Central ante Huracán, el empate no es un mal resultado. Caruso lo entendió así y se fue contento con el punto. Ahora se viene Gimnasia, que en dos partidos le descontó cinco puntos a Racing y quedó a siete. Seguramente, en La Palta Racing hará un planteo similar al de hoy en Santa Fe, con mucha marca, sin regalar nada ni arriesgar en demasía. Y también mirará el empate con buenos ojos. Es una propuesta que ya no sorprende, que a veces da resultados y otras veces, no. Aunque no parezca, es también otra manera de arriesgar, todo depende del resultado ya que durante la racha de ocho partidos sin derrotas Racing propuso siempre lo mismo, a veces con más volumen de juego y otras con menos. Es el estilo de Caruso: pragmático y resultadista, con la calculadora en la mano y sin reparar en la estética. Por ahora, los números le sonríen.


Síntesis


Colón 0: Pozo; Garcé (ST 17' Sciorilli), Ferrero, Goux, Rivarola; Mena (ST 26' F. Sánchez), Prediger, A. Ramírez, Bertoglio (ST 20' Acosta); Guerrero y Fuertes. DT: Antonio Mohamed.


Racing 0: Migliore; Sosa, Aveldaño, Cáceres, Shaffer; Lluy, Zuculini (ST 46' Wagner), Yacob, Lucero; Lugüercio (ST 10' Mercado) y Ramírez (ST 38' Caballero). DT: Ricardo Caruso Lombardi.


Cancha: Colón. Arbitro: Pablo Lunati. Amonestados: Sosa y Shaffer. Expulsado: ST 41' Shaffer.


El dato: Racing acumula cinco partidos sin perder como visitante, con una victoria y cuatro empates.

jueves 21 de mayo de 2009

El culpable de la derrota ante San Martín

Cuando llegó el partido ante Godoy Cruz por la sexta fecha del campeonato, Racing acumulaba diez encuentros sin victorias. Ganar ante los mendocinos era indispensable, imperioso, impostergable. Ese día, en el que Racing finalmente se impuso por 1 a 0, Jorge, un hincha de Racing sufrido, entusiasta y seguidor como tantos y también como pocos, fue a alentar a Racing, su Racing, con la esperanza e ilusión de que el equipo empezara a cambiar la historia. Luego de la victoria, que significó un gran desahogo, Jorge volvió a su casa, más tranquilo y más esperanzado. Estaba entre contento y aliviado. “Al fin ganó Racing”, se decía para sí, al tiempo que pensaba qué bueno sería que esa victoria no fuera una alegría aislada sino el comienzo de una historia diferente.

En la fecha siguiente, Jorge fue a La Plata a ver a Racing frente a Estudiantes. Antes de salir, se vistió cuidadosamente: a pesar de no ser un tipo cabulero, se puso la misma remera azul con rayas blancas horizontales que había usado en el partido ante Godoy Cruz. El resto de la ropa cambió, pero la remera azul se mantuvo deliberadamente. El partido con el Pincha terminó 0 a 0 y Racing se trajo de La Plata un punto más que valioso, sobre todo teniendo en cuenta el desarrollo del partido, adverso de principio a fin.

El próximo rival era River, ese al que Racing toda le vida le costó horrores ganarle. Y Jorge volvió al Cilindro, otra vez con su remera azul. Sabido es, Racing volvió a ganar, no sin antes sufrir y cómo. A esta altura, la remera se había convertido en un objeto invalorable para Jorge que, en realidad, no es supersticioso, no cree en esas cosas pero de vez en cuando le gusta divertirse y pensar que un amuleto puede influir en los resultados de su equipo.

Después de River, llegó Central. Jorge no fue a Rosario, pero ese día volvió a ponerse su mágica remera. Desde su trabajo, Jorge vio la gran victoria académica, otra vez vestido de azul. Ante Banfield, Jorge volvió a la cancha, obviamente con la remera azul sobre su piel. Sin patear al arco en todo el segundo tiempo, con Migliore vomitando y uno de los palos como aliado, Racing volvió a ganar y así hilvanó una serie de cinco partidos invicto y sin goles en contra. Jorge, de quien ya dije que no es cabulero y lo remarco, había encontrado su manera de ayudar a Racing: usando esa remera.

Ante San Lorenzo, Arsenal y Vélez, Jorge no pudo ir a la cancha por diferentes motivos. Pero todos esos días usó la remera azul, como en los cinco partidos anteriores. Él no se acuerda si ya había usado esta prenda antes, durante algún partido de Racing. Lo cierto es que tras la victoria ante Godoy Cruz la adoptó como cábala y no la largó más.

Con una serie acumulada de ocho partidos sin perder y la derrota de Central ante Lanús, Racing tenía la gran oportunidad de escaparse de la zona caliente de los Promedios. Con una victoria ante San Martín, La Academia quedaba casi salvado del Descenso directo y le sacaba seis puntos de ventaja a Rosario, el más inmediato perseguidor. A esta altura, Jorge, que no sólo vive del fútbol y de Racing, estaba mucho más tranquilo y, a su vez, confiado. Con el paso de los años había aprendido a tomarse a Racing con más serenidad. Esperaba el partido con San Martín con optimismo, imaginaba un Racing ganador. Como tenía que trabajar, no pudo ir a la cancha. Vio el primer tiempo en su trabajo y el segundo, en un bar. Tras el segundo gol de San Martín, un mal presentimiento le corrió por el cuerpo. Sentía que algo no andaba bien. La derrota se consumó y Jorge volvió a su casa, caminando bajo una tenue llovizna, lamentando la derrota y pensando sobre la vida.

Una vez en su hogar, se relajó un poco, se sacó la campera, se sacó el buzo y pasó por el baño a realizar menesteres que no vienen al caso. De repente, se dio cuenta de todo: se vio en el espejo y observó que tenía puesta una remera celeste. “No te puedo creer”, gritó desesperado. Salió del baño y fue hablar con su hermano, a quien en algún momento le había comentado los poderes de la remera. “No puede ser”, le dijo. “Me olvidé de ponerme la remera, por eso perdió Racing”, reflexionó entre angustiado e incrédulo. “Dejate de joder”, le contestó el hermano, entre risas. “Racing perdió por mi culpa”, se lamentó Jorge. “Ni por Migliore, ni por la ausencia de Lugüercio, ni por los cambios de Caruso. Perdió por mi culpa”, agregó, lapidario.

Jorge no creía del todo en lo que decía, pero la evidencia y la contundencia de los hechos era tal que no había como escaparse de ellos. La remera azul había sido clave en los ocho partidos sin derrotas y Jorge, por un descuido, por un olvido, por una desconcentración, la había dejado al margen de esta última fecha. Sin dudas, él fue el culpable de la derrota ante San Martín de Tucumán. El domingo, cuando Racing juegue ante Colón, Jorge prometió volver a usar la remera azul.

lunes 18 de mayo de 2009

Una derrota que duele y, sobre todo, complica

Había perdido Central, había empatado Banfield. El contrario era uno de los rivales directos en la lucha por evitar el Descenso y la Promoción. De local, con todo el apoyo de la multitud académica, Racing tenía la gran oportunidad de empezar a liquidar el fantasma de los Promedios y respirar un aire mucho más tranquilo. Una victoria ante San Martín le hubiera dejado a un panorama mucho más despejado para encarar las últimas cinco fechas con más margen. Pero claro, esto es Racing y la historia siempre se complica, es casi inevitable.

Con las bajas de Sosa, Shaffer y Lugüercio, Caruso se vio obligado a rearmar el equipo. La estructura del mismo se resintió y Racing bajó su rendimiento con respecto a lo que había hecho frente a Arsenal y Vélez, aunque así y todo hizo méritos para llevarse al menos un empate. Es cierto, después del segundo gol de San Martín, Racing se nubló y fue más empuje que otra cosa. No tuvo fútbol ni claridad y á pesar de ello generó algunas situaciones como para empatar. Los tucumanos, por su parte, sólo llegaron esa vez en todo el segundo tiempo.

Con la vuelta de Lluy a la posición de lateral izquierdo, Racing perdió llegada por la derecha, donde Leandro González volvió a tener una tarde intrascendente. La otra merma se dio en la delantera, donde Caballero volvió a demostrar que sus aportes son limitados y en cuentagotas. El flaco pone todo de sí pero con eso no le alcanza para generar demasiado, más allá de que en este campeonato convirtió el gol de la victoria ante Godoy Cruz y ayer estrelló otro en el travesaño antes del gol de Cáceres. Racing extrañó horrores a Lugüercio, lejos, el mejor jugador del equipo, por lo que transmite y por lo que complica a los contrarios, incluso convirtiendo apenas dos goles en 13 partidos.

La derrota ante el Santo, la primera en el Cilindro con Caruso como técnico, dejó a Racing tres puntos por encima de Central (igual que antes de esta fecha) y cuatro por debajo de Banfield (uno más que la fecha anterior). Racing perdió una gran oportunidad de escaparse y ahora deberá ir a Santa Fe y a La Plata para enfrentar a Colón y a Gimnasia. Luego, La Academia recibirá a Boca. La historia no parece fácil pero tampoco hay que dramatizar. Se perdió un partido. Será cuestión de reacomodar las piezas y pensar en positivo. Este equipo ya demostró que, aunque no le sobra nada, tiene con qué salir adelante.

Los datos: ante San Martín, Racing perdió de local tras cinco partidos (cuatro victorias y un empate) y tras ocho encuentros sin caer en general (cinco triunfos y tres empates). Esta fue la primera derrota de Racing ante los tucumanos en Avellaneda. Marcos Cáceres marcó su primer gol en Racing.

domingo 17 de mayo de 2009

CL 09 - Fecha 14 - Racing 1 San Martín (T) 2




Nada es para siempre


Es noticia: perdió Racing. Luego de ocho partidos sin derrotas, con cinco victorias y tres empates, Racing volvió a perder. La buena senda se cortó por culpa de este duro y combativo equipo tucumano que se llevó un gran triunfo de Avellaneda, ganó por primera vez en el Cilindro, y seguramente dará pelea hasta el final en la despiadada lucha por mantener la categoría.


La diferencia a favor de San Martín se explica por una simple palabra: contundencia. Los dirigidos por Carlos Roldán llegaron poco pero fueron efectivos. Luego de abrir el marcador por intermedio de Turdó, quien coronó con una definición precisa lo que había sido una gran jugada colectiva, San Martín se vio sorprendido por el rápido empate de Racing. Otra vez por la vía de una pelota detenida, La Academia empató gracias a un remate de Cáceres que venció a Gutiérrez tras un cabezazo de Caballero en el travesaño y un remate de Martínez en uno de los palos, todo en la misma jugada. En general, el partido fue parejo, con un leve dominio a favor de Racing, que salió a atacar de entrada. El trámite del encuentro fue luchado, intenso, impreciso, vibrante. Racing extrañó mucho a Lugüercio, el principal generador de espacios en el ataque y primera opción a la hora de recibir pelotas de los volantes. En su lugar jugó Caballero y por momentos Racing abusó de los centros y los pelotazos buscando al alto delantero, que a pesar de su estatura no es un gran cabeceador.


Con el empate parcial en la primera mitad, el segundo tiempo se planteó a todo o nada. Los dos buscaban ganar ya que a ninguno le convenía el empate. En ese contexto, San Martín pegó primero al aprovechar, por un lado una pelota perdida por Yacob en la mitad de la cancha y, por otro, la falta de Patricio Pérez sobre Cáceres no cobrada por Collado. El rubio ex Vélez le puso la pierna izquierda al paraguayo para impedirle llegar a la pelota en una clara infracción que el árbitro, muy bien ubicado, ignoró. El volante mandó el centro y Urbano, en una gran pirueta, tocó la pelota de aire y la puso abajo contra el palo para poner el 2 a 1.


A partir de ahí, San Martín se atrasó y Racing lo fue a buscar con muchas ganas pero poca claridad. Por momentos intentó por abajo, en otros recurrió a los centros. Caruso mandó a la cancha a Castromán, Sánchez Sotelo y Vigneri; Aveldaño jugó los últimos minutos en el área tucumana y los demás empujaron hasta el final. Racing lo buscó y mereció al menos un empate, que hubiera sido lo más justo. El rendimiento del equipo fue bueno, no hay mucho para reprocharse. Incluso, jugó mejor que en algunos partidos en los que ganó, como los segundos tiempos ante River y Banfield, tramos en los que ni siquiera pateó al arco. Sin embargo, el futbol es así: se define por goles y no por desarrollos ni merecimientos.


Síntesis


Racing 1: Migliore; Cáceres, Aveldaño, Martínez, Lluy; L. González (ST 17' Sánchez Sotelo), Zuculini, Yacob, Lucero (ST 32' Vigneri); Caballero (ST 16' Castromán) y Ramírez. DT: Ricardo Caruso Lombardi.


San Martín (T) 2: Gutiérrez; Anchén, Monge, Villavicencio, Saavedra; Quinteros, Cantero (ST 3´P. Pérez), Pérez Castro, Serrano; Urbano (ST 26´Ibañez) y Turdó. DT: Carlos Roldán.


Cancha: Racing. Arbitro: Javier Collado. Goles: PT 30' Turdó; 34´Cáceres; ST 15' Urbano. Amonestados: González, Quinteros, Urbano, Yacob, Pérez, Ibañez, Gutiérrez y Lluy. Expulsados: ST 40' Turdó y 42' Martínez.



sábado 9 de mayo de 2009

CL 09 - Fecha 13 - Vélez 2 Racing 2




Le faltó tranquilidad


Venía tan bien y tan tranquila la historia que no parecía ser verdad. Era raro que Racing estuviera ganándole 2 a 0 al puntero e invicto Vélez, en Liniers, sin pasar zozobra, con autoridad y justicia. Llegando a los 28 minutos del segundo tiempo, Racing ganaba y estaba bien parado. Un poco atrás, es cierto, pero sin dejar que Vélez creara juego. Entonces, a los 28 minutos del complemento, Sosa le cometió una presunta falta a Cristaldo sobre el córner derecho del ataque velezano. Vino el centro y Sebastián Domínguez, de cabeza, puso el descuento, que desarmó el partido que se venía jugando hasta entonces para que empezara otro totalmente distinto, con Racing nervioso y Vélez envalentonado. A partir de ahí se dio un juego desordenado y frenético, que favoreció a Vélez y perjudicó a Racing. Así de nervioso se puso Racing que empezó a perder la pelota con facilidad y a cometer muchas faltas, tantas que en los últimos diez minutos recibió todas las amonestaciones del partido. En ese contexto, Sosa perdió la cabeza y le propinó una innecesaria patada a Velázquez cerca del área grande. Zapata, uno de los mejores jugadores de Vélez, ejecutó un tiro libre majestuoso, depositó con maestría la pelota en el ángulo y, a falta de tres minutos, estampó el 2 a 2.


Antes y después de ese tramo del partido, el de los dos goles de Vélez, el juego dejó un montón de aspectos para el análisis. Antes, Racing hizo un gran encuentro, superó a su rival y le sacó dos goles de ventaja con total autoridad y justicia. Vélez había arrancado mejor, con el control de la pelota y del terreno pero sin generar demasiado peligro. De a poco, Racing emparejó el trámite. Aceitó el funcionamiento defensivo de las tres líneas y comenzó a hacerse de la pelota en base a la presión y la buena distribución del balón, con Yacob y Zuculini como abanderados. Así, las mejores llegadas fueron de Racing, a través de Sosa, Ramírez en dos oportunidades, Cáceres, Lluy y Lugüercio. Para el final del primer tiempo, Racing era mucho más que Vélez y merecía la ventaja que llegó faltando un minuto a través de un cabezazo de Yacob a la salida de un córner, en lo que fue el quinto gol de Racing por medio de un tiro de esquina en lo que va del torneo.


A los seis minutos del complemento, Racing estiró la ventaja por medio de Ramírez, de penal. Lucero había sido víctima de un agarrón al entrar al área y el delantero, con mucha clase, convirtió su segundo tanto celeste y blanco. La distancia de dos goles estaba bien. Racing había sido más que Vélez, que al no poder conectar a los mediocampistas con los delanteros, dependía de arrestos individuales o jugadas de pelota parada para generar algo de peligro.


Así estaba planteado el partido: con Racing bien parado y Vélez sin profundidad. Castromán, en una gran jugada individual, tuvo el tercero pero Montoya tapó en una gran atajada. Racing tenía todo bajo control, o por lo menos eso parecía. Veléz sólo había inquietado con un potente remate de Juan Manuel Martínez que Migliore tapó con el cuerpo. Entonces, llegó el descuento, tras aquella falta tonta de Sosa. Luego vino la expulsión de Ponce, por doble amonestación, situación que le dio un poco de aire a La Academia. Sin embargo, llegó otro foul innecesario de Sosa y el empate de Zapata.


Después del 2 a 2, todavía hubo tiempo para más emociones. El último minuto fue para el infarto. A los 49 minutos, Brazenas había dado cinco de adición, un Castromán más parecido a aquel que brilló en Vélez, tuvo el gol en otra jugada individual. Acompañado por Domínguez, llegó hasta el vértice del área chica y tras la salida de Montoya, le quedó una pelota un tanto incómoda para tocar al gol. Su remate, exigido y sin ángulo, dio en el palo y Domínguez mandó la pelota al córner. En la contra lo pudo ganar Vélez pero Velázquez remató por arriba luego de un pase atrás que había dejado a Migliore fuera del arco, que era cubierto por dos defensores.


Al final, fue empate. De principio a fin, fue un partidazo, intenso, vibrante, emotivo. Racing tuvo todo para ganarlo pero no lo hizo por dos errores infantiles, evitables. Luego del empate, tuvo una ocasión clarísima para llevarse los tres puntos y otra en contra que lo podría haber dejado sin nada. Más allá del gusto a poco que deja el punto, el rendimiento del equipo es digno de ser destacado, más teniendo en cuenta que se jugó ante el único puntero e invicto del torneo y de visitante. A pesar de los errores que costaron caro, el de hoy fue, por lejos, el mejor partido de Racing en el torneo. Y eso sí que es positivo.


Síntesis


Vélez 2: Montoya; Cubero, S. Domínguez, Otamendi, Papa; G. Díaz (ST 11' J. M. Martínez), Razzotti (ST 17' Ponce), Zapata; Cristaldo, Larrivey, (ST Velázquez) y López. DT: Ricardo Gareca.


Racing 2: Migliore; Cáceres, Aveldaño, Martínez, Sosa; Lluy, Zuculini, Yacob, Lucero (ST 36' Wagner); Lugüercio (ST 24' Castromán) y Ramírez (ST 43' Caballero). DT: Ricardo Caruso Lombardi.


Cancha: Vélez. Arbitro: Gabriel Brazenas. Goles: PT 44' Yacob; ST 6' Ramírez (de penal); 32' S. Domínguez; 42' Zapata. Expulsado: ST 39' Ponce. Amonestados: Razzotti, J. Martínez, Ponce, Yacob, Wagner, Sosa, Cubero, Zuculini.


El dato: Racing alcanzó el 8º partido sin derrotas, con cinco victorias y tres empates. Además, acumula cuatro partidos sin perder como visitante, con una victoria y tres igualdades. Y ante Vélez lleva seis partidos sin perder, con una victoria y cinco empates. La nota negativa es que La Academia no gana en Liniers desde el Apertura 2002.


domingo 3 de mayo de 2009

CL 09 - Fecha 12 - Racing 4 Arsenal 1


Aparecieron el fútbol y los goles

Todos pedíamos un poco más de fútbol, un poco más de audacia. Y Caruso nos dio el gusto. No porque las críticas a su juego conservador lo hayan tocado sino porque en su interior creyó que lo mejor era cambiar y buscar variantes para jugar más y marcar menos. Entonces, decidió la entrada de Grazzini por Wagner y aunque el ex Newell's no tuvo un nivel superlativo, su presencia hizo que Racing jugara de otra manera, con más pausa y elaboración.


Racing tuvo fútbol y tuvo juego; ganó, goleó y gustó. Metió más de un gol en un partido después de 17 partidos, hizo tres en un tiempo y estiró la racha invicta a siete encuentros. Ahora se viene Vélez, el puntero e invicto, una gran oportunidad para consolidar el andar de un equipo que con esta victoria ante Arsenal dio un salto de calidad, tal vez, inesperado.


Síntesis


Racing 4: Migliore; Sosa, Aveldaño, Martínez, Lluy; Zuculini, Yacob, Lucero; Grazzini (57' Mercado); Lugüercio (86' Castromán) y Ramírez (76' Caballero). DT: Ricardo Caruso Lombardi.


Arsenal 1: Campestrini; Espínola, Nervo, Matellán, Yacuzzi; Sena, Casteglione, Pellerano, Carrera; Matos y Sava. DT: H. Coldeira.


Cancha: Racing. Arbitro: Saúl Laverni. Goles: 2' Ramírez, 14' Espínola, 36´Yacob, 44' Martínez, 88' Castromán. Amonestados: Nervo, Matellán, Casteglione y Uglessich.


viernes 1 de mayo de 2009

Abran cancha



A pesar de haber comenzado el campeonato con tres derrotas y estar peleando para evitar la Promoción, Racing está segundo en la tabla de venta de entradas. Con un total de 108.683 boletos, La Academia escolta a River que está primero con 191.776. En la fecha 10, Racing-Banfield fue el partido que más entradas vendió, con algo más de 13000 tickets.

Aquella noche de sábado, el Cilindro estuvo a pleno. Tanto populares como plateas lucieron colmadas y la gente alentó y festejó con la pasión que la caracteriza (ver video). Sin embargo, una cancha tan cómoda como la de Racing se ha tornado algo apretada por culpa de los violentos y las necias medidas de seguridad que toman los organismos dedicados a ese menester.



Luego de los incidentes que se produjeron en el clásico ante Independiente en el Clausura 2006, el Coprosede decidió cerrar algo más de la mitad de la popular local lateral que se encuentra debajo de la platea oficial y detrás de los bancos de suplentes. La medida se tomó para evitar desbordes y agresiones contra los nefastos dirigentes de Blanquiceleste, que ante los paupérrimos resultados deportivos y la desastrosa gestión económica e institucional, eran blanco de agresiones.

Al principio, el cierre se hacía con un simple cordón de policías. Pero luego del partido de vuelta contra Belgrano por la Promoción del año pasado se construyó una pared con rejas. Aquel día ante Belgrano, con las entradas agotadas, la gente presionó y luego de algunos golpes y forcejeos con la policía, los uniformados habilitaron el resto de la tribuna. Ante Banfield, la popular estuvo colmada y el sector en cuestión permaneció cerrado, obligando al público presente a ver el partido apretado e incómodo. La pared enrejada tiene una puerta que se puede abrir, algo que no ocurrió aquella noche ante Banfield.
Para el partido ante Arsenal se están haciendo algunas reformas, supuestamente, para que la gente esté más cómoda. Sería bueno que las modificaciones sean criteriosas y mejoren la estructura de un estadio excelente, empobrecido por las acciones violentas de los idiotas y las medidas simplistas de los funcionarios. Ah, el domingo ante Arsenal se cobrará un extra de 20 pesos, tanto a socios como a no socios. Será para "festejar" el día del club, algo que se solía hacer una vez por año, amparados en el estatuto del club que así lo estipula. Claro, hay que financiar las obras, vio.

video