A esta altura del año, cuando ya todos los planteles están de vacaciones, Claudio Vivas sigue trabajando. Luego de sus primeros siete partidos al frente de Racing, con tres victorias y cuatro derrotas, el entrenador de La Academia busca alternativas de cara al 2010 y para ello trabaja en Avellaneda con un grupo de juveniles, de los cuales tres irán a la pretemporada que se realizará en Salta. La práctica de la mañana acaba de terminar y Vivas, que hoy entrenará en doble turno, se hace un rato para charlar de fútbol y analizar el presente y el futuro de Racing, a la sombra del Cilindro, que nos repara de un mediodía caluroso.
-¿Cómo encontraste a Racing?
- Nosotros llegamos al club con la expectativa de cosechar la mayor cantidad de puntos posibles porque sabíamos que la situación era muy complicada. El equipo estaba con 8 puntos y un fixture bastante difícil. Sacamos un poco menos del 50 por ciento, pero en líneas generales encontré buenas intenciones a nivel institución, con un buen proyecto de inferiores. Encontré calidad humana, predisposición al trabajo y eso hace que a futuro podamos realizar una tarea interesante, más allá de que el futuro en el fútbol no existe.
-¿En qué consiste el proyecto de inferiores?
-Es un proyecto con muy buenas intenciones de parte de la gente que lo conduce, de (Miguel) Colombatti, de (Juan) Barbas, de (Antonio) Mur. Estoy terminando de conocer algunos jugadores y de resolver antes del viernes la compañía de algunos que nos puedan dar una mano en la pretemporada, porque el número de jugadores en Primera es muy grande. La expectativa está puesta en que tres jugadores de este grupo nos puedan acompañar y armar un plantel de entre 30 y 33 jugadores.
-¿La idea es contar con más jugadores de inferiores?
- Sí esa es la idea, que Racing no tenga que salir a buscar ni laterales ni volantes ni nada. Contar con jugadores de la misma cantera, para poder autoabastecerse. Esta dirigencia y la gente que maneja las inferiores hace 11 meses que está y cada proceso de inferiores son tres o cuatro años. Yo calculo que para esa época yo no voy a estar más, pero hay que acompañarlos porque están haciendo una buena tarea para hacer un Racing grande, como merece ser.
La ilusión de lo que va a venir se choca con las dificultades del presente que muestra a Racing en zona de Promoción luego de las derrotas sufridas en las dos últimas fechas ante River y Chacarita. Lejos de poner excusas, Vivas asume responsabilidades y ensaya la autocrítica.
-El equipo nunca logró escapar de la irregularidad. Hubo un crecimiento a nivel colectivo aunque en el último partido se vio un retroceso. ¿Qué pasó?
-Sí, en el último partido fue como cuando empezó Racing con el proceso anterior. El equipo no tuvo juego, no tuvo la pelota. Más allá de las ausencias por lesiones, no hay excusas porque el funcionamiento estaba aceitado. Después del partido con River me fui con bronca, pero después de Chacarita me fui preocupado. Ese es un desafío que tengo como entrenador, de que más allá de quien juegue, de los nombres, Racing se parezca más al del primer tiempo contra River que a lo que fue contra Chacarita.
-¿Cuáles fueron las razones de ese bajón? ¿Tuvieron que ver con lo futbolístico o con lo anímico?
-Fueron futbolísticas. Chacarita hizo un buen planteo y cuando no te salen las cosas, no te salen. Intentamos de mil maneras modificarlo, pusimos delanteros, utilizamos el ancho del campo, nos descuidamos en defensa y por eso sufrimos el segundo gol.-Parece que hoy es muy difícil jugar con el resultado en contra, que cuando vas perdiendo todo se hace más complicado.-Sí, si lo trasladamos a la estadística, en Racing sucede eso. Es un desafío, hay que tratar de revertirlo, porque entonces cada vez que te hacen un gol no te da la posibilidad de meterte nuevamente en el partido. Me parece que hay que corregirlo para que en el futuro cada vez que al equipo le toque ir perdiendo pueda por lo menos igualar el partido y también darlo vuelta.
Vivas habla de que Racing vuelva a ser protagonista, de que juegue como en el primer tiempo ante River, en el que dominó el partido y jugó, tal vez, el mejor pasaje desde la llegada del ex ayudante de Marcelo Bielsa a Avellaneda. Para eso, su trabajo, el de entrenador, será más que importante, deberá equivocarse lo menos posible y deberá lidiar contra la tiranía de los resultados y la impaciencia del hincha.
-¿Qué es lo más difícil de ser técnico, transmitir con eficacia el mensaje o acertar en la conformación del equipo?
-Es un equilibrio. Tenés que ser cuidadoso y flexible en el mensaje. El jugador tiene que recibir un solo mensaje pero de diferentes maneras, debido a la intelectualidad de cada uno de ellos, pero la convicción es una sola. Además, lo complicado de ser entrenador hoy por hoy, es que cada domingo te jugás el prestigio y por encima de todo, el resultado te condiciona.
-¿Se puede hacer algo contra ese resultadismo extremo?
-No, porque el fútbol argentino y el fútbol mundial está en eso y no se va a modificar hasta que cambie la mentalidad y la cultura. Cuando el equipo juega mal, es responsabilidad de todos, no solamente del entrenador. Eso tiene que ser mancomunado. El técnico es el máximo responsable porque es el que pone y saca a los jugadores, corre el riesgo de equivocarse . No está en su derecho porque al ser el técnico, uno no tiene que tener margen de error. Todo esto está condicionado por la mentalidad del futbolero y por la cultura en sí, es algo que excede el fútbol.
-¿Cómo fue tu formación como técnico teniendo en cuenta que no fuiste jugador profesional?
-Aunque no fui profesional, yo jugué al fútbol y empecé a tener participación en planteles profesionales cuando tenía 25 años. Si bien no fui jugador de fútbol, hace 16 años que estoy en un vestuario de primera división y también pasé por etapas de divisiones inferiores. Yo tuve la suerte de estar con Bielsa, que fue muy importante para mí, fue el hombre que me indicó el camino y que me ayudó a ser alguien medianamente conocido. No importante porque todavía tengo que demostrar muchas cosas.
-Es decir que un técnico se forma con la práctica.
-Sí, uno se forma con la práctica. El curso de técnico en la Argentina es uno de los peores del mundo, cualquiera se recibe de técnico. Hay que tratar de imitar el curso de técnico en España, donde para ser entrenador tenés que pasar varias etapas. En Argentina, la educación en general no es la mejor. Yo estoy del lado del docente, no del lado del Gobierno. Pero acá por cualquier cosa se hace paro y me parece que ahí le estamos errando porque el futuro de Argentina está en la educación, que es una de las cosas más importantes.
La charla sigue avanzando, Vivas se compromete con la misma y expresa sus ideas sin temores, con contundencia. Ante la consulta, reflexiona sobre la eliminación de Argentina en el Mundial 2002, no pone excusas y atribuye la derrota, más que nada, a la falta de eficacia.
-¿Qué análisis te quedó del Mundial 2002? ¿Fue una eliminación injusta?
-No fue injusta. Nosotros no jugamos bien ninguno de los tres partidos. El único partido que jugamos bien fue contra Suecia pero no nos alcanzó el empate. En líneas generales hablar de injusticias en el fútbol no me parece adecuado. Uno tiene que ser efectivo 100 por 100 o no efectivo. A Nosotros lo que nos faltó fue efectividad, concretar las situaciones de gol que creamos para lograr el resultado que necesitábamos y que en definitiva merecíamos
-¿Se sobreentrenó a los jugadores?-Imposible. Los jugadores llegaron 15 días antes del mundial. Mientas el mundial se siga jugando en esta época los jugadores no van a tener tiempo de preparación. El mundial se juega cuando los jugadores deberían estar de vacaciones, porque todos los junios de cada año el calendario indica que es el mes en el que se realiza el parate. El mundial se juega en un mes en el que el jugador debería estar descansando.
En el final, Vivas explica por qué se ven tantos errores e imprecisiones en los partidos y dispara contra la nueva conducción de Estudiantes, club en el que fue coordinador.
-Tiene que ver con la formación en divisiones inferiores y con la presión con que viven el partido los jugadores. Yo lo relaciono más con la preparación en la etapa de juveniles, donde se prioriza el resultado por encima de la formación. En el fútbol hay mucho verso, de que hay proyectos, estructuras para hacer trabajos en divisiones inferiores, que hay material de sobra. Eso es mentira, existe en dos o tres clubes. Cuando yo estuve en Estudiantes existía, ahora no. Todo lo que nosotros construimos están tratando de destruirlo entre dos o tres personas y eso va a hacer que a futuro el fútbol sea cada vez peor.
-¿Qué pasó en Estudiantes?
-Cambió la gente la gente que conducía las inferiores y todo lo que nosotros hemos construido con la gente que estuvo, hace un año que se está tratando de destruir y se está volviendo a tiempos anteriores donde no se trabajaba como se tenía que trabajar, donde en lugar de la formación se impone el resultado.
La charla llega a su fin. Vivas sigue trabajando. Tiene una reunión con Colombatti, y a la tarde entrena otra vez con el selectivo. Sabe que el año que viene le espera un camino muy duro y por eso no pierde el tiempo, no regala nada. Está sembrando el futuro, ese que él dice que en el fútbol no existe. Tal vez, el futuro ya haya llegado y no nos dimos cuenta.