Mientras los presuntos titulares para enfrentar a Estudiantes el próximo jueves realizaban fútbol-tenis y otro grupo de jugadores se enfrentaba a un selectivo dirigido por Juan Barbas, un rayo cayó en la inmensidad del predio de
Open Door, aproximadamente a las 18.15. De todo el plantel de
Racing, el más afectado fue el masajista César
Nardi, quien fue trasladado de urgencia al hospital de
Luján, donde falleció tras 40 minutos de intentos de reanimación. También fue internado
Braian Lluy, aunque se encuentra fuera de peligro.
Nardi, de 61 años, trabajaba en
Racing desde 2001 y fue integrante del plantel campeón del Apertura de aquel año. Antes había trabajado en Español entre 1995 y 2001.
Ante la magnitud de la tragedia surgen algunas reflexiones. Ante la inminencia de las tormentas eléctricas se recomienda suspender las actividades al aire libre, sobre todo en lugares tan abiertos, es decir,
desprotegidos, como el predio de
Open Door. La caída de un rayo en un sitio de esas características es mucho más peligroso que en la ciudad, ya que la descarga siempre busca el punto más alto y de no haberlo, cae derecho hasta el piso, siendo los árboles y los seres humanos los elementos que más atraen el rayo. Claro, hay que ver si cuando cayó el rayo, la tormenta ya estaba desatada o si los tomó por sorpresa y si el cuerpo técnico estaba al tanto de que estaban pronosticada una tormenta de esta magnitud. Con la tragedia consumada es muy fácil cargar las tintas sobre lo que se debería haber hecho. Lo atípico de la situación hace que prevenirlo no sea tan fácil.